Acércate por favor, te apuesto 1 euro que mañana sale fijo el sol. Y en tu mirada grabaras un nuevo amanecer.
Nunca invertí en amores de una noche mi locura, pero contigo enloquecí con tu ternura. Puede que contigo esa noche olvidará los golpes de la vida. Pero aquello no era placer, era necesidad. Era viento, era lluvia y era fuego, por el derramé todos mis secretos. Tal vez confesé que no dormía porque me ahogaba en mi tristeza, debería de haber sonreído, pero me costaba. Quería que me llevara a los bares mas oscuros, quise fumarme la ciudad. Beberme con el, el mundo. Para poder esquivar la soledad. Y así pasamos las horas, cuando nos dimos cuenta, la lluvia nos pillo cantando a las farolas. Dormí contigo, para que tu no durmieras solo. Me di cuenta que vivíamos mas de noche que de día, al igual que soñábamos mas despiertos que dormidos. Y volví a querer algo, a contar la estrellas, a perder la cabeza. Cuando tu te quitaste la ropa, yo acabé majareta. Caminamos hacia atrás, no había tiempo para mirar el reloj. Carretera del sueño, siempre irregular, ¿dónde nos llevaste? A mil noches sin final. Llené el bolso de ilusión. ¡Te agarraste!, la noche era de los dos. Tu eras mi verso, pluma, papel y sentimiento, la noche yo y tú la luna. Tú la cerveza y yo la espuma.. Pero antes de marchar por aquella puerta podríamos haber vuelto a bailar y beber sin parar. Me deje perder, me deje llevar. Desde aquella noche, hubo un dia en el que buscaba tus labios. Aunque mintieron mas de lo que besaron. Porque tal vez, me hizo sentir tan absurda como aquel domingo por la tarde y tan inútil como los besos que no me dio. Como aquel cuerpo que se vestía, cuando me desnudaba yo. Entonces volví a estar a solas con la luna, negociando gasolina para el próximo amanecer.
Te encontré solo, una vez mas. Tu corazón se fue de borrachera y lo encontré llorando en un contenedor. Si no es por mi, quien subiría por ti a la luna? Quien bajaría por tu edredón? Pero seguían dándote igual..Tantos besos se habían quedado pequeños; tantas lagrimas ya no sabían donde ir. Me volvieron a llamar los bares, ya sabias los detalles, nunca se me hacia tarde. Naufragaba, vomitaba.. Solo porque te necesitaba. Y volví otra vez a casa cuando salió el sol. Amaneció, nos había pillado el sol
con ganas de volver a estar. Y bajo el sol no había nada nuevo, recuerdos que enterrar bajo el mar. Volvimos a vivir del aire cuando los ladridos de los perro nos dijeron que se había hecho tarde. ¿ Quién de los dos no buscaba calor ? El frío que sobraba en el colchón, el tiempo que pasaba porque sí, es quien siempre nos envolvía. Aun así, ¿Qué tenia tu veneno que me quitaba la vida sólo con un beso?
Que en aquel momento me llevaba a la luna y me ofrecía la droga que todo lo curaba.
Ojos de luna llena tu mirada era de fuego y mi cuerpo de cera. Tantas veces pensé que podía ir mejor, tantas veces caí que perdí el control..Esa noche a mi ventana tiró piedras la luna. Me dijo que no llore sola, que ella quería compañía, que la noche era larga y fría. Y ella en vela pasa las horas..
Se volvió a congelar tu colchón. No quedaban besos por ahí. Litros de lluvia inundaron tu habitación, donde volviste aprender a ser feliz. Un día me lance a la calle, en busca de un detalle, buscaba un tal vez. Y mi mala amiga madrugada, llenó mis horas de hiel y esta vez congelo mi cama. Volví a las andadas, al mal humor. Me volví a perder entre las noches, intenté olvidar en otra piel. Era mejor no mirar el reloj, era mejor no olvidar con alcohol. Rebuscaba en la basura, unos simples labios que me dijeran: “Esta noche quédate”. Pero valían mas mis sueño que el dinero, podía vivir de una alegría. Y es que de aquí pa´ allá coleccionaba recuerdos. Menos mal, seguía siendo gratis soñar. Tu mejor que nadie sabias que fuimos dos perros callejeros, eternamente en cueros. Jugando a hacernos daño, al igual que a no entendernos.
Así que viviré lejos del asfalto, lejos de tu piel. Esta vez hice la maleta para no volver, subiré a las montañas, me verás en la más alta, allí me quedaré. Y escapar lejos. Hoy no estoy para nadie, nadie está para mí. Ahora tan solo tengo un saco rotos de sueños, una alma en vela y mi corazón indispuesto. Ya no me quedan besos que por las noches me hagan volar, ni labios que siempre me digan si. Pero..Siempre nos veremos donde halla una botella, un escenario, una risa, una luna llena, una cama de hotel, un puñado de estrellas, allí donde nunca las lágrimas valgan la pena. Así que.. No olvides que la noche es siempre como tu la quieras ver o imaginar, en tu ciudad. Buenas noches, cariño. No olvides ahora que te vas. Que tienes una chica, difícil de llevar, siempre de mal humor. Pero al fin y al cabo aquella colgada que un día te hizo feliz. las horas.. Se volvió a congelar tu colchón. No quedaban besos por ahí. Litros de lluvia inundaron tu habitación, donde volviste aprender a ser feliz.
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